Mundo de ficçãoIniciar sessãoEra tarde, pero no podía dormir más, una horrible pesadilla en la que David me acariciaba los pechos me había despertado, y parecía imposible volver a conciliar el sueño.
Me levanté de la cama, agarrando del suelo su camisa para ponérmela, antes de echar una leve ojeada a aquella bella escena, donde Kevin dormía sobre la cama totalmente desnudo, con una fina sábana envolviendo su cintura.
Él hab&







