Desayunaba en su cocina, junto a él, ya casi me había terminado el trozo de pastel cuando su madre apareció en ella, sorprendida de vernos allí tan temprano.
¿Habéis madrugado? – preguntó con curiosidad, al mismo tiempo que él asentía.
Mamá – la llamó él, provocando que la mujer dejase de prestar atención al zumo de naranja que acababa de