Mundo de ficçãoIniciar sessãoLlamé al despacho de Vincen, temiendo llegar tarde a la reunión, y entré rápidamente, admirando como el resto de los nuevos reclutas ya se encontraban allí, todos, bien vestidos y firmes como si les hubiesen metido un palo por el trasero.
Vincen carraspeó molesto, mientras miraba hacia mí, para luego tomar aire y proseguir su discurso…







