Mundo de ficçãoIniciar sessãoHabían pasado dos semanas, ya habíamos vuelto a casa, y seguíamos trabajando como si nada. Nada más volver pude darme cuenta de lo mucho que él había cambiado, esa visita a la tumba de su hermana lo había cambiado, las duras palabras del señor Miyagui habían abierto una herida que él ya creía cerrada y ahora era mucho más borde y estúpido que de costum







