Mundo de ficçãoIniciar sessãoDespués de aquel día no volvimos a hablar demasiado, estuvimos en el pueblo y él se reunió con algunas personas mientras yo disfrutaba de la fiesta que habían organizado en honor a los dioses celestiales. Me encantaba aquella cultura, era digna de alabar.
Él me trataba como a una desconocida cuando estaba con otros, así que no tenía demasiadas ganas de saludarle aquella vez.







