Mundo ficciónIniciar sesiónA eso de las seis de la tarde, Nelson regresó al cuarto de Maritza para darle su medicamento y avisarle que se preparara para la fiesta de la noche, la cual comenzaría a eso de las ocho.
―No sé si ir ―protestó ella de mala gana.
―¿No se siente bien? ―inquirió él con preocupación.
―No es eso, es que después de lo que pasó ayer…
―Después de lo que pasó ayer, todos







