Mundo ficciónIniciar sesión—Eso… Eso… tiene una explicación —titubeó Amelia, sintiéndose sin aire, casi como si se lo hubieran sacado de un solo golpe. Se acercó al portátil con intención de cerrarlo, pero Zack se lo impidió.
—No tiene caso que lo cierres, ya lo leí todo.
—¿Todo? —Zack la miró nuevamente, y Amelia sintió que el estómago se le revolvía. Él se ve&iacu







