―¡Buenos días por la mañana, zorras!
Fiorella rueda los ojos al ver aparecer a nuestra amiga Ari, que entra a mi habitación con tan lindo saludo. Mi mañana ha sido muy concurrida.
―Hola chili ―digo con media sonrisa.
―Hola, barrigona.
―Aún estoy plana.
―Te doy tres meses, no más, porque estoy segura de que será un bebé enorme, su padre es un gigante prácticamente.
Todas reímos por el loco comentario de Ari, incluso ella.
―No seas exagerada, nada más mide 1.88 metros de altura.
―¡Vaya! Ya veo p