Troy
¿Qué soñará, mi princesa?
Mi amada Victoria es tan mía, tan perfecta, la luminiscencia personal de mi vida entera, la mujer que amo desde el primer día en que sus ojos tropezaron con los míos; y por lo cual en ese entonces le pedí al Cielo que ella me amara. Desde aquel día ella se convirtió en un anhelo secreto para mí. Mi princesa, con su sonrisa escandalosa y particular, con ese hoyuelo que se le forma en su mejilla izquierda cada vez que se ríe, esa manía de enrollarse el cabello con