Mundo de ficçãoIniciar sessãoPero Alexandra no les prestaba atención, solo observaba como Nathe se despedía y salía del escenario. ¿Qué pasaba aquí? Era como si alguien hubiera robado al Nathe verdadero, su Nathe. Porque el chico del que se había enamorado nunca le hubiera hecho algo como eso ni en mil años, ella era su única chica, y ahora estaba ese desconocido mandándole besos a una escuálida model







