Héctor dudó por un momento:
—¿Y si le pido que aborte al bebé en secreto?
Con una sonrisa sarcástica respondí:
—Eres igual que siempre… un completo desgraciado.
Sin mirar atrás, me subí al auto de Paola y cerré la puerta de un portazo.
Poco después, mi abogado, el licenciado Chávez, me llamó para darme ánimo:
—En los casos de divorcio, las segundas audiencias tienen un 70% de probabilidad de dictaminar la disolución. Tenemos muchas razones para estar seguros de esto, no tienes por qué preocupar