Caballo Negro, como le apodaban al que se estaba postulando como un gran aliado de David en los negocios ¡Ahora estaba frente a mí con dotes de conquistador, queriéndome impresionar con sus regalos y demás presentes que llevaba exclusivamente para mi ese día de nuestro primer encuentro! Solo que me era completamente indiferente que el mal llamado caballo negro me diera lo que deseara o lo que pretendía que escogiera de su repertorio de colecciones de joyas que lo acompañaban a donde sea que se