Capítulo 77: Amargo castigo.
El cielo gris de aquella tarde, había bloqueado por completo la luz del sol. Las nubes oscuras presagiaban una tormenta, y la enfermera acomodaba su suero causándole un poco de daño a su vena. Los ojos de Chiara Cervantes parecían fijos en el techo blanco sobre su cabeza, y su mirada estaba perdida en la nada. Las palabras de Kendrick Godric, sin embargo, se repetían una y otra vez en su mente causándole dolor.
Chiara Cervantes sentía como sus ya inexistentes piernas le estaban doliendo, y las