Capítulo 37: El enemigo.
En el castillo de Devonshire, Henrick se preparaba para marcharse, era de noche, pero debía partir de inmediato a Londres. Bernadette, se mantuvo serena en la entrada del castillo, para despedir apropiadamente a su prometido.
—Volveré dentro de dos días, por la mañana tú y Odette deben de partir al orfanato, la madre superiora te recibirá allí y los guardias reales ya tienen órdenes de custodiar el lugar. — dijo Henrick manteniéndose firme y sin mostrar afecto alguno ante los sirvientes. Con la