Capítulo 27: Celos enfermizos.
Bernadette miraba aquel trajecito de marinero extendido sobre su cama, el mismo modelo que ella había comprado una vez, con la ilusión de vestir con él a su hijo o hija antes de perderlo. Tomándolo en sus manos, sintió aquella punzada de dolor atravesando su corazón con lo que no pudo ser. ¿Quién había dejado eso allí? ¿Por qué no se cansaban de atormentarla de esa manera tan desalmada y cruel? Arrugando aquel trajecito, lo arrojó lejos de ella mientras se dejaba caer sentada en la cama sin exp