PUNTO DE VISTA DE ELY.
Cuando dejamos de reír y jugar a las guerras de almohadas, nos pusimos más serias y le pedimos a Camila que nos cuente qué había pasado con su padrastro en el famoso gimnasio.
La verdad es que esa mansión me causaba cada vez más curiosidad, y Roberto también, ¿no será mi tío Roberto?, no, eso es imposible, si fuese así mi mamá o Rafa me hubieran contado.
– Ya, Cami, no te hagas la loca, cuéntanos qué pasó en el gimnasio. –Le digo para que hable de una vez.
– Llegó cuando