Punto de vista de Bruno
Yo la miro con desprecio, y me doy media vuelta para dirigirme al carro, y ella me sigue.
Enseguida, enciendo el auto y conduzco hacia la casa de mis padres mientras repaso el plan con Lena una y otra vez.
Por ningún motivo, esto puede fallar ni mucho menos podemos quedar en evidencia ante Abel.
Necesariamente Lena tiene que conseguir esa confesión, si no quiere pasar el resto de sus días en la cárcel… conmigo.
–Pensé que te pondrías algo más…
–¿Sugerente? –pregunta Lena