Zaideth me encanta cada vez más.
Al principio me sentí enojado al verla sonreírle a ese estúpido mientras la tenía tomada de las manos.
Desde que lo vi dar ese espectáculo en plena calle, hablarle como si fuera poeta, me di cuenta de que era un farsante. Pero ella… lo estaba viendo con mucha intensidad, como si su vida dependiera de ello y él se aprovechaba de esa debilidad.
No me sorprendí al darme cuenta de que en la vida de Zaideth hay una persona que tiene su corazón. Cuando la conocí y la