Mundo ficciónIniciar sesiónEl ver a Zaideth después de haber hablado con mi padre y hacer las paces, fue como sentir que mi vida había vuelto a andar. Correr hacia ella en el aeropuerto, abrazarla y besarla era… como darme cuenta que tenía entre mis brazos al amor de mi vida, la persona que estaba a mi lado en las buenas y en las malas.
Acepto que ese día no fue el comienzo de nuestro descenso, no, de hecho, fueron las semanas en las que más nos acercamos el uno a otro.







