Mamá murió. Lo ha dicho Zaideth. Los gritos de Stela lo corroboraron.
No llegaré a tiempo, no podré hacerlo. No me despedí de mi madre, no lo hice.
—Ya te lo dije una y otra, y otra vez —recuerdo las palabras de mi madre—, no me gusta, no me gusta para nada, Walter. Sé que eres mucho más que un uniforme y armas. Además, estás todo el tiempo por allá y…
—Ay, mamá, no molestes, por favor —pedí y me despedí con un beso en su frente.
Eso fue lo último que hablé con mi madre. Si hubiera sabido que e