Mundo ficciónIniciar sesiónEse martes en la tarde, se había acordado de que fuera a la clínica psiquiatra. Para sentirme más tranquila, la psiquiatra estaría en ese careo para dirigir en todo momento la conversación y que así no se fuera por un rumbo que nos lastimara a los dos.
A las dos de la tarde, después de pasar por la clínica para ver el estado de la señora Liliana, me fui caminando hasta la clínica psiquiátrica (estaba cerca). C







