Deivis.
-¡No quiero que me des más de tus tontas explicaciones!-Eleve mi mano y la dejé caer en su mejilla.
-Señor, por favor, perdóname. Juro que no me di cuenta que el joven señor estaba dentro del auto.
-Mira pedazo de estorbo, si a mi hijo le llega a suceder algo, no te va a alcanzar la vida para…
En cuanto iba a terminar mi sermón mi hermana Elisa me interrumpe.
-¡Ya basta hermano!-Sus ojos estaban a punto de llorar-No sigas, no quiero más violencia. Además fue mi culpa, tu me lo dejaste a