-Papá, dime a dónde vamos-insiste Alan ahora pegando un grito.
-Te he dicho que vamos a nuestra nueva casa.
-Papá, ya te he dicho que me cuentes la verdad, no soy un niño de tres años, para que me engañes.
No tenía más remedio que contarle la verdad a este niño. O de lo contrario pasará todo el día molestando.
-Está bien, voy a buscar a tu madre, al parecer tu tío se la llevó sin su consentimiento.
Alan quedó en shock, y tragó horrible.
-No te preocupes padre, solo te deseo suerte.
Deivis qued