-Señora por favor si quiere hacerlo hágalo-Me pide nuevamente que lo mate. Solté un suspiro y le ordené que me mirara, lo cual hizo sin problemas.
-Eres tan idiota-Farfulle. El miró la mano en la cual sostenía el cuchillo-No te voy a matar, no me voy a ensuciar las manos contigo.
Se alejó del árbol y limpió sus manos encima de su traje, ya que habían ensuciado con la madera vieja que descascara el palo.
-Señora mil gracias por perdonarme la vida-Me siento como una líder, o eso es lo que él m