-Solo quiero irme de aquí-Deivis negó pasando su mano por su cara y mirarme de manera malévola.
-¡Eres un caso!-Grito enojado y se levantó del piso, luego le pidió a su hombre que me llevará al sótano.
Mi rostro se horrorizó luego de escuchar ese sitio tan perturbador.
-Eres un miserable-Susurro con los dientes apretados. Deivis me ignora y saca de su pantalón un cigarro y un encendedor.
-Llevala rápido-Ordena como si nada, y empieza a fumar su cigarro. El tipo me levanta del piso de un jaló