Mundo ficciónIniciar sesiónY te robé de la boca un beso,
el último beso antes de partir.
RICK
Cuando aquella riña verbal de confesiones terminó, sentí por un lado que un enorme peso había desaparecido de mis hombros. Sin embargo, por el otro, mi alma penaba porque Samanta había afirmado con convicción que no regresaría conmigo.
Decirle al niño toda la verdad fue fácil







