Mundo ficciónIniciar sesiónTodo extraña mi piel,
en las noches de agonía
clamando placer.
SAMANTA
Cuando la cordura regresó a mí y comprendí lo que buscaba, que reaccionara a su beso para comprobar sus propios dichos, aflojé mi cuerpo y abrí los ojos sin mover la boca u otro músculo que pudiera delatarme. Lo dejé hacer, tal y como John me aconsejó, sin ponerle trabas pero tambi&e







