Greg Taylor era un joven empresario, que a sus 34 años disfrutaba del éxito de sus empresas. Había estudiado en la universidad de Alabama durante 4 años.
Su madre Elizabeth, se había esforzado al máximo para que cursara sus estudios, pues siendo una mujer divorciada y tan joven, no le resultó nada fácil emprender el camino de la vida sola, y con un niño al que darle todo lo que necesitaba. De su padre guardaba buen recuerdo aunque la relación con su madre no había sido como él hubiera deseado.