Un pequeño truco.
Azami se asustó mucho bajo la mirada y se sentó en el piso Jio se acercó y pregunto.
—Señorita Azami se siente bien.
Jio se acercó Azami y puso su mano sobre su espalda, al no recibir respuesta de ella, él le pregunto —¿Te duele algo? —Pregunto.
—No, hay una mujer merodeando en tu mansión, y me dijo que me fuera y dime ¿Dónde estás tus guardaespaldas?, te juro que no estemos solos —Pregunta en tono preocupada.
—Ellos están escondidos siempre en el tercer piso, a veces bajan, p