38 lectura de las primeras cartas escritas y una mansión de escondite.
Cuando Azami termino de arreglar sus maletas sus ojos se llenaron de lágrimas.
—Princesa no llores, a la única que amo y tendría hijos es contigo no hay otra mujer más ya puse mis limites, Lola nunca en su vida recibirá cariño mío o intimidad, jamás eso te lo aseguro para que veas que te amo tanto, te llevare a mi otra mansión que tiene piscinas más grandes que esta, allí sera nuestro encuentro Azami recuérdalo, nadie conoce