Cuando Yvonne pensó en ello, enseguida descartó la idea.
Acaba de rechazarlo delante de tanta gente y lo había avergonzado. ¿Por qué iba a preocuparse por su seguridad?
Sería una bendición si no la odiara.
Yvonne cerró sus ojos cuando pensó en esto. "Señor Lancaster, usted debería regresar. Me iré ahora".
Después de decir eso, abrió la puerta del coche y subió.
Sin embargo, Henry no regresó. En su lugar, caminó alrededor de la parte delantera del coche y abrió la puerta del asiento del