"Sue, Henry ha dicho que viviré aquí por un tiempo, así que puedes ir a limpiar una habitación para mí", le ordenó.
Sue le respondió enseguida, "¡No!".
"¿Estás segura? Voy a llamar a Henry", dijo Jacqueline mientras sacaba su teléfono móvil.
Sue la miró fríamente. "Llámalo entonces. No limpiaré aunque llames al Amo".
"¿De verdad? Entonces le diré a Henry que no voy a donar mi riñón", dijo Jacqueline ligeramente.
Sue quedó sorprendida y frunció el ceño con desconfianza. "¿Donar tu riñón