CAPÍTULO 57. ¿POR QUÉ ESTÁN PREOCUPADOS?
Guillermo se había quedado profundamente dormido junto a María, que no se dio cuenta del mensaje que le envió su hermana. Hasta que el sonido de la llamada que le hizo minutos más tarde, lo hizo despertar. Presionó unos segundos sus ojos, intentando disipar la pereza que aún sentía.
—Hola —pronunció con algo de dificultad.
— ¿Dónde estás?
De inmediato se percató de un tono de voz agitado en su hermana
—Estoy en mi habitación, me quedé dormido —explicó. — ¿Sucede algo?
—Isabella se siente mal,