CAPÍTULO 52. SILENCIO
El ocaso comenzó a caer, podían observar desde donde se encontraban el sol en el horizonte empezando a ocultarse, el cielo se tiñó de distintas tonalidades entre naranjas rojos y amarillos, regalandoles un escenario perfecto, para el momento tan especial, que vivían.
Tomados de la mano, frente al mar y acompañado por los pocos amigos que Guillermo tenía, además de sus padres y su hermana, quienes viajaron para presenciar ese momento, en la que la pareja unía sus vidas, en una boda sencilla, per