CAPÍTULO 44. MÁS CERCA DE LO QUE SE IMAGINABA
— ¿Qué desea? —la chica del mostrador le preguntó.
—Preservativos —contestó, sin poder evitar giró hacia atrás intentando buscarlo, pero Guillermo ya se había esfumado de su visión. En cuanto pagó su compra, caminó un par de calles, hasta llegar a su vehículo—, espero no haberte hecho esperar.
—No, no tardaste mucho —respondió su joven compañera. — ¿Encontraste —el medicamento para tu jaqueca? —preguntó Melisa.
—Sí, muchas gracias, fuiste muy amable en traerme —respondió, recargándose con des