— Increíble, creo que me quitaste a mi amiga, siempre era a mí a quien traía sus remedios mágicos para la resaca — dice cruzando los brazos como si nada hubiera pasado anoche
— Ya ves soy adorable, era imposible que no sucediera — respondo volviendo a acostarme
— Debes dormir esa hora para que surja efecto, pensándolo bien creo que haré lo mismo, todavía siento sueño. Lamento haber puesto mi cuerpo sobre le tuyo como dijo Sarah, no esta consciente de lo que hacia — me dice sonrojado mient