La fiesta es una maravilla, para ser algo pequeño y en familia pasamos una noche muy agradable, riendo de la travesura de Simba, con los adornos.
Mis suegros son los únicos que se retiran de casa, ellos tienen sus planes, lo que me sorprende es que cuando se despiden me dice
— Cariño, ¿te molestaría si nos llevamos a Simba lo que queda de fin de semana? Tenemos planeado un viaje a la casa de campo, en la que estoy segura que Simba estaría feliz al tener todo el terreno para correr, sin embar