Mundo de ficçãoIniciar sessãoAnna se giró, en la perfecta cama mullida y deliciosa, la recibieron unos brazos fuertes, además de un suculento aroma a hombre que atavió sus fosas nasales, con lo que se deleitó por cierto. Unas grandes manos se deslizaron por la parte de atrás de sus muslos haciendo estremecer su cuerpo y las delicadas yemas de unos dedos acariciaron su piel deslizando la camisa hasta que ella levantó los brazos sobre su cabeza para retirarla con facilidad, se enco







