Mundo de ficçãoIniciar sessãoAl mediodía Anna invitó a almorzar a su ingrata amiga que ni siquiera pasó por el apartamento a cambiarse de ropa y no tiene idea de dónde sacó la que llevaba puesta.
— ¿De quién es esa ropa Ali? – preguntó Anna observándola por encima del vaso de limonada que estaba saboreando, esta se encogió de hombros.
— ¡Ni idea amiga! Debe ser de algún de sus ligues usuales, pero me queda como un guante – Ana no aguantó y se rió a carcajadas — 







