Mundo ficciónIniciar sesiónConforme nos besamos sus hábiles manos me despojan de mis prendas en cuestión de segundos, dejándome solo en ropa interior, se aparta un poco de mí y me observa durante tanto tiempo, que me hace enrojecer, por lo que comienzo a cubrir mi cuerpo con mis manos.
—No me veas así.
—¿Cómo así cariño?
—No sé, tu mirada es rara.
—Solo aprecio el cuerpo de mi mujer, que es diferent







