La fiesta estaba llegando a su fin, y el jardín comenzaba a vaciarse mientras los invitados se despedían. Me acerqué a Sarah, que seguía conversando con William, y de una forma sutil le indiqué que Emily y Nicholas me indicaron que debería llevarte a casa.
—Así que creo que es momento de irnos, Sarah, le dije suavemente.
Ella asintió y procedió a despedirse de William.
—Fue un placer verte, William. Nos vemos en la oficina para la asesoría —dijo con una sonrisa.
William sonrió de vuelta y asint