Fueron las dos al balcón, dónde se veían las luces de la ciudad dormida, una espectacular vista de Maracaibo en la noche con su reflejo, más hermosa se ve más atrayente. Desde lo lejos vieron a una pareja que caminaban juntos por la avenida, al otro lado de la acera un hombre solitario con suéter negro y capucha en dirección contraria. Unos autos iban, otros venían. Se sentaron juntas a tomar un trago de la misma botella.
_Sin limón, ni sal, ¡para que haga efecto más rápido! -dijo Duly, sintiend