Sofía se acercó a la puerta del estudio y de repente recordó algo, deteniéndose por un momento.
—¿Todavía algo más? —Francisco miró a Sofía, que volvía tras irse.
Sofía habló: —Ayer, mientras cenaba con Hernán, me pidió que te recordara que debes hacer un chequeo médico.
Francisco se quedó perplejo. Había estado tan ocupado últimamente que había olvidado por completo esa cuestión.
—Hermano, sabes cómo estás...
—¿Qué podría pasar? Solo tengo veintiocho años. —Francisco apagó el cigarrillo en