—Un amigo.
Sabrina sintió un poco de curiosidad, «¿Ese tipo es amigo de Francisco? ¿Cómo se conocían?»
—Entonces, ¿para qué vino a verte? —preguntó Sabrina.
Francisco pensó y dijo: —Para negocios.
Sabrina frunció el ceño, «¿No le gusta a ese tipo ahondar en las enfermedades mentales? ¿Cuándo empieza a hacer negocios? Parece que tengo que charlar con él.»
Francisco echó un vistazo a la cocina y advirtió: —Sabrina, parece que hay algo ardiendo en la cocina.
—¡Vaya, el pescado! —Sabrina corri