Luis se acercó, frunciendo el ceño, —Señorita. El jefe ha dicho que no puede contarle a nadie más lo de su lesión.
—Sabrina es mi familia. Y no le dije que mi hermano estaba herido, le dije que estaba enfermo.
Sofía echó una vista a la habitación y dijo en voz baja: —Mi hermano no para de murmurar el nombre de Sabrina cuando está desmayado. En realidad la echa de menos, pero teme que se preocupe y no quiere que se sienta culpable si se entera de la verdad.
Luis su quedó un poco confuso, —Ento