Sofía, extrañada, miró a Francisco.
«Él fue quien la obligó a divorciarse y ahora parece él, el abandonado. ¡Es realmente desconcertante!»
Sabrina blanqueó los ojos, no quiso seguir en la discusión, así que dijo:
—Sí el señor Pérez quiere vengarse por su hermano, lo estaré esperando— y sonriendo agregó—.. ¡Solo espero que qué para la próxima traiga más gente!
«¡Que arrogante!» Pensó Martín mientras veía el auto rojo desaparecer de su vista.
Martin frunció las cejas, ¡Esta mujer es demasiada