Asesinato infructuoso.
Capitulo 43
Marcos fue a lavarse las manos cuando vio al tipo reirse.
¿Que te da risa?
_ Que pienses que eres libre...
En esa organización de la serpiente nunca somos libres, somos esclavos.
_Jajajajaj, siguió riéndose.
Marcos se quedó, ahí parado apretando puños.
Ya peleó por su libertad, pagando la fuerte cantidad que le habían pedido, ¿Quién había cambiado las normas?
Todo eso lo que hizo fue enfurecerlo, entonces tenía opciones.
Y saldría de ahí.
Pensó en Nohemí, y en las oportunidades que