Mundo ficciónIniciar sesiónSaravi.
Mis ojos se abren lentamente, puedo ver que ha amanecido a pesar de que las cortinas de las grandes ventanas están casi cerradas. Me siento lentamente recostándome sobre la almohada mientras mis ojos se posan en el resto de la cama.
Está vacía.
Unos toques en la puerta me anuncian que alguien entrará, así que tomo la sábana para taparme un poco, hasta que Nadia aparece







