Mundo ficciónIniciar sesiónEl silencio de papá, que se quedó paralizado y mudo de repente, me convenció de que tenía que seguir luchando por Camila. Tenía que buscarla hasta encontrarla, sin importar los obstáculos.
Ahora, dentro del helicóptero privado, me quedo en silencio. Contemplo el paisaje desde las alturas y exhalo lentamente. En mi interior, no dejo de rezar para que aún no sea demasiado tarde. Espero que todo salga tal y como deseo:







