Punto de vista de Camila
—Camila, aquí está Nico conmigo.
Respiré aliviada al ver a Nicolás en los brazos de la doctora Dani. Hace un momento me había invadido un pánico tremendo al no encontrarlo esperando en la sala de espera.
Enseguida cogí a ese pequeño en mis brazos, lo coloqué delante de mí y lo miré con expresión severa.
—¿Qué te he dicho antes, Nico? ¿Por qué no haces caso a lo que te digo, eh? —le espeté de inmediato.
El niño de cuatro años solo pudo bajar la cabeza mientras se retorcí